Vecinos del centro de la ciudad manifestamos nuestra profunda preocupación por la creciente presencia de motos que circulan realizando “willys”, maniobras peligrosas y generando ruidos extremadamente molestos, especialmente en horarios nocturnos.
Lo que debería ser una zona de convivencia, trabajo y descanso se ha convertido en un escenario constante de imprudencias.
Estas conductas no solo alteran la tranquilidad de quienes vivimos y trabajamos en el centro, sino que además representan un serio riesgo para peatones, conductores y para los propios motociclistas.
Resulta llamativo que, pese a tratarse de situaciones reiteradas y a plena vista, no se observe una intervención efectiva por parte de la Policía ni de las autoridades de Tránsito. La sensación que queda es la de desprotección y falta de control, algo que preocupa cada vez más a la comunidad.
No se trata de estar en contra de las motos ni de quienes las utilizan correctamente, sino de exigir que se hagan cumplir las normas vigentes, que se realicen controles y que se actúe ante maniobras peligrosas y ruidos que exceden cualquier límite razonable.
Pedimos mayor presencia preventiva, controles de documentación y de escape antirreglamentario, y medidas concretas que devuelvan la tranquilidad al centro de la ciudad.
La convivencia se construye con respeto. Y el respeto empieza por cumplir las reglas.
