Conmoción entre los arqueólogos: hallan bajo el mar un caballo de mármol de 2.500 años ligado al Templo de Zeus

Un hallazgo realizado por arqueólogos frente a las costas de Sicilia ha despertado el interés de especialistas de diversos países. Se trata de un enorme bloque de mármol decorado con la figura de un caballo que permaneció sumergido durante siglos y que podría aportar nueva información sobre el Templo de Zeus, uno de los monumentos más emblemáticos del mundo griego antiguo.

Conmoción entre los arqueólogos: hallan bajo el mar un caballo de mármol de 2.500 años ligado al Templo de Zeus

La pieza fue localizada a pocos metros de profundidad en aguas cercanas a Agrigento, ciudad reconocida por albergar algunos de los restos arqueológicos más importantes del Mediterráneo. Aunque el objeto ya había sido registrado como material subacuático, recientes estudios del Grupo Subacuático de BCSicilia, una organización voluntaria dedicada a preservar el patrimonio de la isla, liderados por el ingeniero Gaetano Lino, permitieron descubrir detalles hasta entonces inadvertidos.

El hallazgo llamó la atención no solo por su antigüedad, estimada en aproximadamente 2.500 años, sino también por sus dimensiones. Los investigadores consideran que se trata de una obra excepcional que pudo formar parte de un complejo arquitectónico de gran relevancia histórica para la región.

No obstante, los especialistas mantienen la cautela. Aunque existe la hipótesis de que el bloque esté vinculado al antiguo Templo de Zeus Olímpico, serán necesarios estudios complementarios para confirmar esta relación de manera definitiva.

El descubrimiento se produjo frente a San Leone, localidad costera próxima a la desembocadura del río Akragas. La pieza fue recuperada en febrero de 2024 a unos nueve metros de profundidad y posteriormente trasladada para iniciar las tareas de conservación y análisis.

Las investigaciones, realizadas mediante técnicas de fotogrametría, permitieron identificar la figura de un caballo tallado en relieve. Durante años, las incrustaciones marinas habían ocultado gran parte de los detalles de la escultura, dificultando su correcta interpretación.

El bloque mide aproximadamente dos metros de largo, más de un metro y medio de altura y tiene un espesor cercano a los 35 centímetros. Su tamaño sugiere que formó parte de una estructura arquitectónica de gran importancia y no de un objeto decorativo menor.

Otro dato relevante es el origen del mármol utilizado, que los expertos creen provenir de la antigua isla de Proconeso, situada en la actual Turquía. Este aspecto evidencia la existencia de amplias redes comerciales y marítimas en el Mediterráneo durante la Antigüedad.

La hipótesis principal sostiene que el caballo pudo haber integrado la decoración del célebre Templo de Zeus Olímpico de Agrigento. Considerado uno de los mayores templos dóricos del mundo griego, este edificio destacó por sus enormes dimensiones y por las monumentales esculturas que adornaban su estructura.

De confirmarse la relación entre la pieza recuperada y el templo, los arqueólogos podrían obtener información valiosa para reconstruir el aspecto original del edificio. Muchas partes de la construcción desaparecieron con el paso de los siglos, por lo que cada nuevo hallazgo contribuye a comprender mejor su diseño y ornamentación.