Alcaraz prepara su regreso tras cuatro meses y el tenis espera volver a disfrutar de su gran estrella

Son días particulares para el deporte mundial. El fútbol concentra toda la atención y casi todas las miradas estarán puestas hasta el domingo en Nueva Jersey, donde en el MetLife Stadium —casa desde 2010 de los Giants y Jets de la NFL— Argentina y España disputarán la final más esperada.

Alcaraz prepara su regreso tras cuatro meses y el tenis espera volver a disfrutar de su gran estrella

El tenis, por supuesto, no es ajeno a lo que ocurre en tierras norteamericanas desde el 11 de junio, día del partido inaugural. En las últimas cinco semanas se han sucedido varios ejemplos de esta interacción: Francisco Cerúndolo celebró uno de sus triunfos rumbo al título de Queen’s escribiendo “Messi” junto al símbolo infinito en la cámara. Durante Wimbledon, las preguntas a los jugadores sobre qué selección ganaría el título estuvieron constantemente presentes, y en las canchas central y 1, las principales figuras del torneo comentaron cómo vivían la competencia. Además, el miércoles pasado en Umag, Camilo Ugo Carabelli finalizó su partido al mismo tiempo que comenzaba Argentina-Inglaterra en Atlanta. Sin pausa, se sentó frente al televisor junto a Román Burruchaga, su adversario en los cuartos de final, y otros argentinos presentes en el torneo croata.

En este contexto, una noticia que apareció en medios especializados y deportivos españoles ha captado gran atención: el regreso demorado al circuito de Carlos Alcaraz.

El mundo del tenis espera con inquietud el retorno de Alcaraz, quien no juega desde abril debido a una lesión en la muñeca derecha. El murciano venció al finlandés Virtanen en la primera ronda de Barcelona, pero tras presentar molestias, no se presentó para enfrentar al checo Machac. Desde entonces, se ha sometido a kinesiología, recuperación y entrenamientos progresivos, comenzando incluso con movimientos leves y empuñando la raqueta con la mano izquierda. Sin embargo, han pasado cuatro meses sin competencia. Inicialmente se habló de un regreso en Roma para llegar a Roland Garros; luego se especuló con la gira de césped y Wimbledon; y más tarde se mencionó Montreal como su posible vuelta. Finalmente, su nombre apareció en la lista de participantes del Masters 1000 de Cincinnati, que comienza el 13 de agosto y será el último torneo importante antes del US Open, que dará inicio el 30 de agosto. Cabe señalar que deberá defender el título en ambos torneos sobre superficie dura. El torneo canadiense le ha reservado además una invitación (wild card) por si decide no competir.

Desde el comienzo, Alcaraz y su equipo dejaron claro que la prioridad es recuperarse al 100 % y no apresurarse. La agravación de la tenosinovitis de De Quervain —inflamación de la vaina sinovial que recubre un tendón, en su caso, del dedo pulgar de la muñeca dañada— podría poner en riesgo su futuro y su carrera, ya que una recaída en esta zona tan delicada, como la muñeca, puede ser grave.

Alcaraz inició el año de manera brillante, poco después de la tumultuosa separación de Juan Carlos Ferrero, su entrenador desde los 15 años y quien lo llevó a la cima del tenis mundial. Con Samuel López en el banco, ganó el Abierto de Australia y, con 22 años, se convirtió en el jugador más joven en completar la colección de los cuatro Grand Slams. También conquistó Doha y, antes de su pausa obligada, acumulaba 22 triunfos en 25 partidos, siendo derrotado únicamente por Medvedev en semifinales de Indian Wells, Korda en tercera ronda de Miami y Sinner en la final de Montecarlo. Mientras tanto, Sinner se consolidó como número 1 y Alexander Zverev, campeón en Roland Garros y finalista en Wimbledon, lo desplazó hasta el tercer puesto del ranking.

El tenis pierde mucho sin Alcaraz. No solo las marcas y torneos se ven afectados; Roland Garros, especialmente en su primera semana, ofreció grandes encuentros, pero el carisma de Alcaraz es incomparable. Su presencia da vida al circuito y genera contenido en redes sociales dentro y fuera de la cancha. Aunque Zverev ha ascendió un peldaño, Sinner ha enfrentado obstáculos físicos, como se evidenció en Roland Garros, pese a ganar posteriormente Madrid, Roma y Wimbledon, cediendo solo cinco sets en 19 partidos. El mismo Sinner necesita a Alcaraz para seguir elevando su nivel excepcional, y también lo extraña.