Detuvieron a un policía por haber abusado de sus siete sobrinos durante 20 años: en la actualidad trabajaba en Tribunales con niños

Un agente de la Policía de Santa Fe fue detenido y quedó en prisión preventiva acusado de abusar sexualmente de sus siete sobrinos durante un período que se extendió desde mediados de la década de 1990 hasta 2014. El detenido, identificado como Ricardo ML, se desempeñaba en los Tribunales de la capital provincial, donde tenía contacto directo con niños y adolescentes, lo que motivó a la Justicia a disponer su reclusión mientras avanza la investigación en su contra.

Detuvieron a un policía por haber abusado de sus siete sobrinos durante 20 años: en la actualidad trabajaba en Tribunales con niños

La medida fue ordenada por el juez Nicolás Falkenberg, tras el pedido formulado por los fiscales Vivian Galeano y Ezequiel Hernández durante una audiencia llevada a cabo este lunes. Según detallaron, algunas de las víctimas fueron abusadas desde muy pequeñas, en reiteradas ocasiones y a lo largo de varios años.

La fiscal Galeano aclaró que, aunque la defensa del imputado argumentó que los hechos estaban prescriptos, el juez consideró aplicable la Ley Piazza, que permite a las víctimas denunciar estos delitos una vez que alcanzan la mayoría de edad.

El caso se produce en un contexto familiar complejo: las víctimas, cuatro niños y tres niñas que ya son mayores de edad, son hermanos entre sí y han sufrido un fuerte impacto emocional a lo largo del proceso judicial. Según indicó Galeano, a todos les resultó muy difícil relatar lo sucedido y expresar sus pretensiones.

La Justicia dispuso la prisión preventiva debido al rol público que ocupaba el acusado en los tribunales santafesinos, puesto que, por sus funciones, podía tener contacto con niños, niñas y adolescentes, como en el caso de entrevistas realizadas en Cámara Gesell. Además, la investigación continúa abierta por la posibilidad de que existan más víctimas.

El policía está acusado de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una de las víctimas; abuso sexual gravemente ultrajante agravado contra cinco víctimas; y abuso sexual simple agravado contra la séptima víctima. La fiscal señaló que los abusos no se ejercieron mediante violencia física, sino a través de manipulación, confusión, regalos y salidas, aprovechando la vulnerabilidad de los niños, quienes no podían defenderse. En todos los casos, la imputación se agrava porque, al momento de los hechos, el agente estaba a cargo del cuidado de los niños abusados.