Ghosting: la desconexión emocional en tiempos de hiperconexión

Por Redacción |

Ghosting: la desconexión emocional en tiempos de hiperconexión
IMAGEN ILUSTRATIVA GENERADA CON IA
En la era de la hiperconectividad, una práctica que parece inofensiva se consolida como fuente de angustia emocional: el ghosting. Esta forma de cortar vínculo sin explicación afecta al 65 % de las personas, según la psicóloga clínica Celia Antonini.

¿Desaparecer sin aviso? El dolor es real

El ghosting activa los mismos circuitos cerebrales que el dolor físico. “No es baja autoestima, es dolor emocional auténtico”, afirma Antonini. El rechazo impacta directamente en nuestra necesidad de pertenencia.

Redes sociales: amplificadoras del vacío

Antes, alguien podía irse y simplemente no había forma de contactarlo. Hoy, la ausencia digital es notoria. Ver que alguien nos ignora intensifica el rechazo y deja al otro en estado de confusión y frustración.

Falta de empatía, no patología

Antonini remarca que este comportamiento no es una enfermedad mental, sino una falta de responsabilidad afectiva y madurez emocional. “Desaparecer es señal de que el otro no importa”, sostiene.

Expectativas y “mentiras emocionales”

Muchas veces el ghosting ocurre después de citas llenas de halagos y aparente conexión. Pero lo dicho no era genuino, sino una actuación momentánea. Para prevenir el daño, se aconseja moderar las expectativas iniciales.

¿La solución? Un cierre respetuoso

Una alternativa saludable al ghosting es la honestidad: “Gracias, la pasé bien, pero no quiero seguir saliendo”. Este simple gesto evita el dolor y permite cerrar ciclos con dignidad.

En tiempos donde desaparecer parece fácil, cultivar vínculos genuinos y asumir nuestras decisiones con respeto puede hacer la diferencia.