El fiscal Álvaro Garganta y el juez de garantías Juan Pablo Masi ratificaron la legalidad del sistema tras investigar denuncias por supuestas irregularidades. Las multas seguirán siendo válidas.
Los radares de fotomultas instalados en rutas y municipios de la provincia de Buenos Aires continuarán funcionando con normalidad. Así lo resolvieron el fiscal Álvaro Garganta y el juez de garantías Juan Pablo Masi, ambos con sede en La Plata, luego de una investigación judicial iniciada por presuntas irregularidades en el funcionamiento de estos dispositivos.
La decisión implica que las infracciones detectadas por los cinemómetros —como el exceso de velocidad— siguen siendo consideradas válidas y habilitan tanto a la Provincia como a los municipios a continuar con la recaudación de fondos por multas.
De acuerdo con la agencia DIB, el Poder Judicial bonaerense concluyó que no existe ninguna medida que prohíba a las autoridades provinciales o municipales cobrar infracciones registradas por los dispositivos provistos por la Cámara de Empresas de Control y Administración de Infracciones de Tránsito de la República Argentina (Cecaitra) y otras empresas.
En su dictamen, el juez Masi aclaró que “no se ha ordenado por el momento medida cautelar alguna que imposibilite a la Provincia de Buenos Aires o a los Municipios la recaudación de fondos a través de infracciones generadas por los cinemómetros instalados”.
En la misma línea, el fiscal Garganta sostuvo que “este Ministerio Público Fiscal no ha requerido el dictado de medida cautelar alguna dirigida a imposibilitar la recaudación de fondos por dichas infracciones”.
De este modo, los controles seguirán activos, especialmente para sancionar infracciones consideradas graves, como el exceso de velocidad, en pos de mejorar la seguridad vial en el territorio bonaerense.
