El Gobierno nacional oficializó una profunda reforma en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que a partir de ahora dejará de ser un organismo autárquico con conducción tripartita, como lo fue desde su fundación en 1956. Mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, el INTA pasará a funcionar como un ente desconcentrado bajo la órbita de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
En este nuevo esquema institucional, Nicolás Bronzovich fue designado como presidente del organismo, con rango y jerarquía de secretario. En tanto, María Beatriz “Pilu” Giraudo, quien hasta ahora se desempeñaba como vicepresidenta, fue nombrada Consejera Técnica ad honorem, por recomendación del área agrícola.
Uno de los cambios más significativos es la eliminación del cargo de director nacional —hasta hoy en manos de Ariel Pereda—, que será reemplazado por la figura de un director ejecutivo o CEO. Según el Gobierno, esta figura busca agilizar los procesos de investigación, alineándolos con las demandas inmediatas del sector agropecuario.
La medida se enmarca en el plan de desburocratización impulsado por el Ejecutivo, que apunta a concentrar el control en áreas estratégicas, reducir estructuras intermedias y mejorar la eficiencia de los organismos estatales.
