Operadores del servicio aseguran que la provincia de Buenos Aires les adeuda noviembre y diciembre de 2025 y advierten que, si no se destraban los pagos, podría suspenderse el transporte rural afectando a los alumnos.
Darío Lara y Alberto Gianelli, operadores del transporte escolar rural, pusieron en duda la continuidad del servicio para el próximo lunes, cuando comience el ciclo lectivo, debido a la deuda que el Gobierno de la provincia de Buenos Aires mantiene por los meses de noviembre y diciembre de 2025.
«En estas condiciones no podemos seguir. Si el Consejo Escolar logra que destraben los pagos puede que haya una luz de esperanza. Acá los perjudicados no son solo los transportistas sino todos los chicos que viven en el campo», declaró Lara.
Gianelli agregó que la situación se agrava porque no fueron convocados a negociar: «Nosotros no sólo no cobramos sino que no nos han convocado para tratar de llegar a un acuerdo. Este es el peor año de los últimos que hemos prestado el servicio. No tenemos información de nada. Es un desastre».
A cuatro días de la vuelta a clases, ambos señalaron además que desconocen las condiciones de la nueva licitación y la tarifa por kilómetro que abonará la provincia. «Hasta el día de hoy no tenemos una solución. Los padres nos llaman todos los días para preguntarnos qué va a pasar y no sabemos qué decirles», concluyó Lara.
